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ARRITMIA

Toda persona en algún momento de su vida ha presentado latidos o palpitaciones irregulares, estas palpitaciones leves e infrecuentes son inofensivas. Sin embargo, un gran número de personas sufren de arritmias recurrentes y es necesario que reciban atención médica.

Toda irregularidad en el ritmo natural del corazón se denomina arritmia. Existen diversos factores que pueden causar irregularidades de los latidos del corazón; en algunas personas, las arritmias son un defecto congénito, es decir que nacen con este problema, además algunas enfermedades, entre ellas ciertos tipos de enfermedades cardíacas, presión arterial alta y la hemocromatosis (acumulación de hierro en el organismo), pueden contribuir a las arritmias; el estrés, la cafeína, el tabaco, el alcohol y algunos medicamentos de venta libre para la tos y los catarros pueden afectar al ritmo natural de los latidos del corazón.

SÍNTOMAS
Algunas arritmias no producen síntomas de advertencia, es importante mencionar que las palpitaciones no siempre indican que la persona padece una arritmia. Algunos síntomas que son  signo de alerta son los siguientes:

• Síntomas de bradicardia (latido lento).
• Síntomas de taquicardia (latido rápido).
• Sensación de cansancio, falta de aliento, mareo o debilidad.
• Malestar en el pecho, debilidad, falta de aliento, sudoración y mareo.
• Un pulso fuerte en el cuello o latidos irregulares acelerados en el pecho.

CARDIOPATÍA ISQUÉMICA/ ANGINA DE PECHO

La cardiopatía isquémica es la enfermedad ocasionada por la obstrucción de las arterias del corazón (arterias coronarias) por ateroesclerosis. La ateroesclerosis coronaria es un proceso lento de formación de colágeno y acumulación de lípidos (grasas) y células inflamatorias (linfocitos). Estas tres causas provocan el estrechamiento (obstrucción) de las arterias coronarias.

La cardiopatía isquémica es una enfermedad que se puede prevenir de forma significativa, si se conocen y controlan sus factores de riesgo cardiovascular.

Los principales son:

  • Edad mayor.
  • Obesidad.
  • Tabaquismo.
  • Sedentarismo.
  • Diabetes mellitus.
  • Hipertensión arterial.
  • Disminución de los valores de colesterol HDL (bueno).
  • Antecedentes de cardiopatía isquémica prematura en la familia.
  • Aumento de las cifras de colesterol total, sobre todo del LDL (malo).

Se da más en los hombres, aunque la frecuencia en las mujeres se iguala a partir de la menopausia.

Los pacientes con múltiples factores de riesgo presentan el máximo riesgo de padecer enfermedad obstructiva de las arterias coronarias, y por tanto, más posibilidades de angina o infarto. El peligro es aún mayor en personas con el llamado síndrome metabólico, es decir, asociación de obesidad, diabetes, aumento del colesterol e hipertensión.

DISAUTONOMÍA

La disautonomía se refiere al grupo de trastornos provocados por un mal funcionamiento del sistema nervioso autónomo.

Dentro de este nombre genérico se incluyen el síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS en sus siglas inglesas), el síncope de origen neurocardiogénico, la intolerancia ortostática (OI), la hipotensión mediada neuralmente, el prolapso de la válvula mitral, el fallo autonómico puro (FAP), la inestabilidad autónoma, entre otras.

SÍNTOMAS
Algunos síntomas concretos que puede presentar el paciente son:4 taquicardia, bradicardia, palpitaciones, dolor en el pecho, presión sanguínea peligrosamente baja, cambios amplios y/o bruscos en la presión sanguínea, mareos, desmayos o estados pre-síncope, problemas gastrointestinales, náuseas, insomnio, falta de aliento, ansiedad, temblores, micciones frecuentes, convulsiones, empobrecimiento cognitivo, visión borrosa o en túnel, y migrañas.

DISLIPIDEMIA

Las dislipidemias o dislipemias son una serie de diversas condiciones patológicas cuyo único elemento común es una alteración del metabolismo de los lípidos, con su consecuente alteración de las concentraciones de lípidos y lipoproteínas en la sangre.

Una primera forma de clasificarlas podría ser en:

Primarias, es decir, no asociada a otras enfermedades. Generalmente de origen genético y transmisión familiar (hereditarias), es la forma menos frecuente.

Secundarias, es decir vinculadas a otras entidades patológicas, como por ejemplo:

  • Diabetes
  • Hipotiroidismo
  • Bbesidad patológica
  • Síndrome metabólico

Actualmente se prefiere clasificarlas de acuerdo con las alteraciones detectadas, pudiéndose encontrar:

  • Dislipemia mixta.
  • Hipercolesterolemia aislada
  • Hipertrigliceridemia aislada

Las dislipidemias son consideradas como uno de los más importantes factores de riesgo cardiovasculares por que el colesterol tiende a fijarse en las paredes de las arterias, formando placas de ateroma, que las van estrechando hasta obstruirlas.

ENFERMEDADES VALVULARES (VALVULOPATÍAS)

Las valvulopatías son las enfermedades propias de las válvulas del corazón. La función de las válvulas del corazón es abrirse y cerrarse correctamente durante el ciclo cardiaco, esto permite el paso de la sangre de una cavidad a otra y que pueda avanzar sin retroceder.

Las válvulas pueden estropearse por infecciones, por traumatismos, por envejecimiento, etc.

La causa más frecuente es la fiebre reumática en la juventud (más habitual en mujeres), aunque cada vez es más común la estenosis mitral por afectación degenerativa y por calcificación de la válvula mitral. Sin embargo, es muy poco corriente que sea secundaria a una estenosis mitral congénita.

SÍNTOMAS
Las enfermedades valvulares suelen ocasionar sensación de disnea (dificultad respiratoria) y alteraciones del ritmo cardiaco, sobre todo la fibrilación auricular, que es un factor precipitante de embolias (por formación de coágulos dentro de la aurícula izquierda).

HIPERTENSIÓN ARTERIAL SISTÉMICA

El corazón ejerce presión sobre las arterias para que éstas conduzcan la sangre hacia los diferentes órganos del cuerpo humano. Esta acción es lo que se conoce como presión arterial.

La presión máxima se obtiene en cada contracción del corazón y la mínima, con cada relajación. La hipertensión arterial sistémica es la elevación de los niveles de presión arterial de forma continua o sostenida.

La hipertensión arterial sistémica propicia la arterioesclerosis (acúmulos de colesterol en las arterias) y fenómenos de trombosis (pueden producir infarto de miocardio o infarto cerebral). En el peor de los casos, la hipertensión arterial puede reblandecer las paredes de la aorta y provocar su dilatación (aneurisma) o rotura (lo que inevitablemente causa la muerte).

La hipertensión arterial no produce síntomas y puede pasar inadvertida. Es más frecuente a partir de los 40 años, aunque puede aparecer a cualquier edad. Existe predisposición familiar, aunque se da también en personas sin antecedentes.

INSUFICIENCIA CARDIACA

La insuficiencia cardiaca se produce cuando hay un desequilibrio entre la capacidad del corazón para bombear sangre y las necesidades del organismo.

El corazón puede fallar debido a un problema propio o porque su capacidad de reacción no alcanza a satisfacer lo que el organismo le demanda.

La insuficiencia cardiaca puede ser una enfermedad que no presente síntomas durante mucho tiempo. Aun así, los síntomas predominantes son:

  • Cansancio anormal por esfuerzos que antes no lo causaban. La sangre no llega adecuadamente a los músculos y se provoca una situación de fatiga muscular.
  • Respiración fatigosa por estancamiento de los líquidos en los alvéolos de los pulmones. Si al estar acostado se presenta una sensación de ahogo que obliga a levantarse y dormir sentado.
  • Tos seca y persistente motivada por la retención de líquido en los pulmones o por el tratamiento con inhibidores de la enzima de conversión.
  • La reducción del flujo sanguíneo al cerebro puede provocar sensaciones de mareo, confusión, mente en blanco y breves pérdidas de conciencia. Si se presentan estos episodios relacionados con cifras bajas de tensión es recomendable sentarse o tumbarse.
  • La insuficiencia puede provocar que el flujo de sangre a los riñones no sea suficiente, y se produzca retención de líquidos. Esta hinchazón suele localizarse en las piernas, los tobillos o el abdomen.
  • Disnea de esfuerzo y mala tolerancia al ejercicio por fatiga.

La insuficiencia cardiaca, sin tratamiento, tiene un pronóstico peor que la mayoría de los cánceres y el SIDA. Es muy importante el prevenir su aparición y respetar el seguimiento correcto de las indicaciones y controles.

SÍNCOPE

El síncope, llamado también desmayo, es una pérdida brusca de conciencia y de tono postural, de duración breve, con recuperación espontánea sin necesidad de maniobras de reanimación. No se debe confundir con la lipotimia, ya que ésta es un «desvanecimiento» sin pérdida de la conciencia.

Es un problema frecuente en la población general. Cerca de un 20% de la población adulta ha padecido un episodio sincopal a lo largo de su vida. Posee una prevalencia de alrededor del 3% en hombres y 3,5% en mujeres.

La pérdida de conciencia puede ser corta o larga. Puede tener varias causas: golpes, falta de oxígeno o simplemente una alimentación deficiente. Antes de desmayarse, aparecen puntos luminosos, visión borrosa y a veces sentir que ha pasado mucho tiempo.

Tiene múltiples causas pero las más graves se relacionan a problemas cardiovasculares y/o neurológicos. Amerita una valoración médica extensa para determinar la causa y pronóstico.

TRATAMIENTO INTEGRAL DE INFARTO AGUDO DEL MIOCARDIO

El tratamiento integral del infarto agudo del miocardio va desde la respuesta inmediata al llamado del paciente con dolor torácico, su evaluación urgente y toma de decisiones inmediata hasta la solución definitiva de su problema en el menor tiempo posible.

El infarto agudo del miocardio es una afección en la que los minutos son muy valiosos, cada segundo que pasa mueren células del corazón, la rapidez con la que se actúa y la correcta toma de decisiones es lo que predice el pronóstico del paciente que puede ser desde una recuperación absoluta en unos cuantos días hasta tener una incapacidad física muy importante o inclusive la muerte.

VALORACIÓN DE RIESGO CARDIOVASCULAR PREOPERATORIO

Las valoraciones preoperatorias son chequeos médicos completos necesarios antes de cualquier cirugía en pacientes mayores de 45 años o menores de 45 años con alguna co-morbilidad o que serán sometidos a cirugías de alto riesgo.

Estas evaluaciones integrales completas predicen el riesgo de presentar complicaciones cardiovasculares durante y después de la cirugía.

Realizamos una historia clínica completa en la que se hace énfasis en los factores de riesgo cardiovascular que tiene el paciente, en la actividad física que realiza, en las enfermedades que presenta y en el tipo de cirugía que se planea realizar. Se realiza una exploración física completa y se toma un electrocardiograma.

Por medio de escalas de riesgo internacionales sustentadas en estudios clínicos extensos determinamos la posibilidad de que el paciente presente una complicación cardiovascular que puede poner en riesgo su vida durante la cirugía o después de la cirugía.

Establecemos el riesgo de presentar complicaciones y se realizan sugerencias sobre tratamiento antes, durante y después de la cirugía para disminuir las posibilidades de estas complicaciones.